Un tutor que responde dudas 24/7 con tu temario, no con internet: guía sin chivar soluciones, se adapta al nivel y enseña al profesor qué le cuesta a la clase.










Las dudas de los alumnos no entienden de horarios: llegan a las 23:40, en fin de semana y repetidas veinte veces por curso. Y el profesor, que debería estar enseñando, pasa las tardes respondiendo lo mismo y montando exámenes.
La IA para educación reparte bien el trabajo: un tutor virtual entrenado con tu temario acompaña al alumno a cualquier hora (guiando, no chivando soluciones), y un generador produce exámenes y materiales con soluciones. El criterio pedagógico sigue siendo del profesor.
Responde solo con tus materiales y tu método. Si algo no está en el temario, lo dice.
A la duda del tema 4 responde con el ejemplo del tema 4, el mismo que usaste en clase.
Pedagogía configurada: acompaña el razonamiento paso a paso en vez de dar la respuesta.
Ante «¿cuál es el resultado?», propone el primer paso y pregunta. El alumno llega, no copia.
Detecta cómo va cada alumno y ajusta: refuerzo para quien va justo, ampliación para quien vuela.
A la misma duda, el alumno de refuerzo recibe el camino con más pasos; el avanzado, el reto siguiente.
Ejercicios de práctica ilimitados al nivel de cada alumno, corregidos al momento con explicación.
Quien quiere más práctica del tema 4 la tiene infinita, sin esperar a que el profesor prepare hojas.
Qué se pregunta más, qué tema atasca y quién se descuelga: señales a tiempo.
Si media clase pregunta por el margen neto, el profesor lo sabe el martes, no en el examen.
Se integra donde ya estudian tus alumnos, con sus cuentas y sus cursos.
El tutor aparece como una actividad más del curso; nadie instala nada ni aprende otra plataforma.
Tres reglas pedagógicas que lo separan de dejar a los alumnos solos ante ChatGPT.
Responde con tus materiales y tu método, no con internet. Si algo no está en el curso, lo dice.
Acompaña el razonamiento paso a paso: el alumno llega a la respuesta, no la copia.
Qué se pregunta más, qué tema atasca, quién se descuelga: señales a tiempo de actuar.
Oposiciones y refuerzo con tutoría infinita: el alumno avanza entre clase y clase.
Módulos con casos prácticos generados y seguimiento por alumno.
El manual interno convertido en formador 24/7, y los temarios de cursos bonificables, generados y documentados.
Cursos que escalan sin que el tutor muera a mensajes cada noche.
Refuerzo guiado en casa con el método del centro, no el de un vídeo cualquiera.
Casos y simulaciones por cohorte, corregidos con rúbrica consistente.
Mueve los controles con tus datos reales. La cuenta la haces tú.
Estimación orientativa sobre tus propios datos: horas = dudas × % repetidas × minutos. No es una promesa comercial. Las horas de montar exámenes van aparte.
Cómo guía, cuándo da la solución y qué no responde jamás.
RGPD educativo: consentimientos, accesos y retención en regla.
Cada conversación consultable y las señales de la clase, en su panel.
Equipo de Murcia, trato de cercanía y sin tecnicismos.
«Enseñar bien no debería exigir responder lo mismo mil veces. Tu conocimiento, disponible a cualquier hora.»
30 minutos por videollamada. Salimos con una lista priorizada de qué automatizar y cuánto te ahorraría. Sin compromiso y sin tecnicismos.
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