Contratos, nóminas, albaranes y presupuestos clasificados y archivados sin que nadie archive, con permisos por persona y una búsqueda que responde preguntas.












En casi todas las empresas hay dos archivos: el oficial y el real. El real son carpetas con nombres creativos, versiones duplicadas y ese contrato que nadie encuentra justo el día que hace falta.
La gestión documental con IA pone orden sin pedir disciplina: los documentos se clasifican y archivan solos al llegar, con permisos y plazos de retención, y la búsqueda responde preguntas («¿cuándo vence?») en vez de exigir recordar nombres de archivo.
La IA reconoce qué es cada documento y lo etiqueta: tipo, cliente, fecha, estado.
El PDF que llega por email se archiva como «contrato · cliente X · vence marzo» sin que nadie lo abra.
Preguntas en lenguaje normal, respuestas con la cláusula exacta y el documento enlazado.
«¿Qué penalización tiene rescindir con el proveedor de logística?» Respuesta en segundos, con la página.
Cada tipo de documento con sus accesos: las nóminas no las ve quien no debe.
RRHH ve nóminas; ventas ve presupuestos; dirección lo ve todo. Automático desde la clasificación.
Plazos legales de conservación y alertas de vencimiento configurados una vez, cumplidos siempre.
El contrato que vence en 60 días avisa solo, con tiempo para renegociar en vez de renovarse a traición.
Altas, aprobaciones y firmas encadenadas: el documento avanza solo por su circuito.
El presupuesto aprobado genera aviso a ventas, se archiva firmado y dispara la orden de trabajo.
Quién vio, editó o descargó cada documento, con historial de versiones. Auditable.
La versión buena es siempre la última; las anteriores quedan guardadas por si hay que volver.
Se llama procesamiento inteligente de documentos (IDP). En cristiano: cuatro pasos.
Email, escáner, carpetas y móvil: todo entra por el mismo embudo, venga de donde venga.
La IA reconoce qué es cada documento (contrato, nómina, albarán) y lo etiqueta sola.
Cada tipo a su sitio, con sus permisos y su plazo de retención. Sin carpetas creativas.
Preguntas en lenguaje normal y respuestas con el documento enlazado. Segundos, no tardes.
Expedientes de decenas de clientes siempre completos y encontrables.
Contratos, licencias y planos por obra: el papel de cada proyecto, junto.
Consentimientos e historiales con confidencialidad de verdad y accesos por rol.
Contratos, nóminas y bajas archivados con permisos automáticos por sensibilidad.
Albaranes y certificados de calidad enlazados a cada pedido, listos para reclamar.
Expedientes, títulos y convenios de prácticas por alumno y por convocatoria.
Mueve los controles con tus datos reales. La cuenta la haces tú.
Estimación orientativa sobre tus propios datos: horas = documentos × % manual × minutos. No es una promesa comercial. El documento perdido el día de una inspección no tiene precio.
Cifrado, permisos por rol y plazos de retención legales.
Migramos lo existente con verificación; el histórico queda íntegro.
Tipos, etiquetas y accesos se definen contigo, una vez.
Equipo de Murcia, trato de cercanía y sin tecnicismos.
El caso especial más rentable: del papel al asiento contable.
Ver servicioLo hablado queda documentado y archivado, solo.
Ver servicioReservas, papeles, inventario y reuniones: el trabajo invisible, automatizado.
Ver el frente completo«El documento que no aparece también cuesta dinero. Archivar y encontrar, sin que nadie archive.»
30 minutos por videollamada. Salimos con una lista priorizada de qué automatizar y cuánto te ahorraría. Sin compromiso y sin tecnicismos.
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