Grabación con permiso, transcripción y acta con decisiones y tareas repartidas en vuestro gestor. Nadie se queda de secretario, y lo hablado se cumple.












Las reuniones tienen un impuesto oculto: la media hora posterior de redactar el acta, repartir tareas y escribir el correo de «como hemos quedado…». Cuando nadie lo paga, pasa lo peor: lo hablado se evapora y la siguiente reunión empieza discutiendo qué se dijo en la anterior.
Las actas con IA eliminan el impuesto: la reunión se transcribe (siempre con permiso), el acta sale sola con decisiones separadas del ruido, y cada tarea llega a su responsable con su fecha, en vuestro gestor de siempre.
Meet, Teams, Zoom o presencial con el móvil: el asistente entra donde entréis vosotros.
La visita presencial al cliente se graba desde el móvil y sale con la misma acta que una videollamada.
Quién dijo qué, con la jerga de tu sector entendida y los nombres correctos.
«El SAT revisa el PLC el martes» sale bien escrito, no convertido en palabras inventadas.
Decisiones, acuerdos, cifras y temas abiertos, separados de los 40 minutos de conversación.
El acta de una hora de reunión se lee en un minuto: 3 decisiones, 4 tareas, 2 temas para la próxima.
Cada compromiso detectado se convierte en tarea asignada en vuestro gestor, con aviso.
«María envía la propuesta el jueves» aparece en el tablero de María, con fecha jueves. Sola.
Todas las actas buscables: qué se decidió, cuándo y quién estaba. Se acabó el «¿qué quedamos?».
«¿Qué acordamos con el cliente X sobre plazos?» se responde en segundos, con la reunión y el minuto.
Aviso a los asistentes, consentimiento registrado y retención pactada de audios y textos.
Cada asistente sabe que se graba y queda constancia; los audios se borran solos según tu plazo.
Cuatro pasos, ninguno tuyo. Tu única tarea es la reunión en sí.
En Meet, Teams, Zoom o presencial, siempre con permiso de los asistentes.
Quién dijo qué, con hablantes identificados y jerga de tu sector entendida.
Decisiones, acuerdos y temas abiertos separados del ruido. El acta que leerías.
Cada tarea con su responsable y su fecha, creada en vuestro gestor y avisada.
Cada reunión de cliente con su acta enviada: profesionalidad que se ve y alcance protegido.
Visitas de obra documentadas con decisiones que no se discuten dos veces.
Acuerdos y responsables por escrito: los comités dejan de repetirse.
Cada llamada de venta con su resumen en el CRM y el seguimiento creado.
Sesiones clínicas y comités con registro trazable y confidencialidad.
Claustros y tutorías con acuerdos documentados sin secretario de turno.
Mueve los controles con tus datos reales. La cuenta la haces tú.
Estimación orientativa sobre tus propios datos: horas = reuniones × % manuales × minutos. No es una promesa comercial. Los acuerdos que hoy se evaporan no están ni contados.
Aviso a asistentes y consentimiento registrado. Sin grises.
Audios y actas cifrados, con accesos por reunión y borrado pactado.
La IA propone; cualquier asistente corrige antes de enviarse.
Equipo de Murcia, trato de cercanía y sin tecnicismos.
Las actas archivadas, buscables y con permisos.
Ver servicioLas reuniones de seguimiento de cada alta, documentadas.
Ver servicioReservas, papeles, inventario y reuniones: el trabajo invisible, automatizado.
Ver el frente completo«Lo hablado se cumple cuando queda escrito. El acta se hace sola; las tareas, repartidas.»
30 minutos por videollamada. Salimos con una lista priorizada de qué automatizar y cuánto te ahorraría. Sin compromiso y sin tecnicismos.
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