Previsión de demanda por referencia con tus ventas reales: el almacén avisa antes de quedarse a cero y propone el pedido con margen para que llegue a tiempo.












El inventario duele por los dos lados: la rotura de stock es una venta que se va a la competencia, y el exceso es dinero parado en una estantería. Y gestionarlo con hojas de cálculo y ojo de buen cubero funciona… hasta el primer pico de demanda.
La gestión de inventario con IA convierte tu histórico de ventas en previsión por referencia: cuánto vas a vender, cuándo se agota cada cosa y cuándo pedir contando el plazo del proveedor. Tú apruebas pedidos; las cuentas las hace la máquina.
Cada producto con su ritmo: temporadas, campañas y tendencias aprendidas de tu histórico.
El sistema sabe que en junio los ventiladores vuelan y los pide en abril, no cuando ya no quedan.
El aviso llega contando el plazo de entrega del proveedor, no cuando el estante ya está vacío.
«Se agota en 6 días y tu proveedor tarda 5»: hoy es el día de pedir, y el sistema lo sabe.
Cantidades sugeridas por referencia y proveedor: revisar y aprobar, no calcular.
El lunes te espera la propuesta de compra de la semana; la ajustas si quieres y sale sola.
Ventas, entradas y salidas sincronizadas: el stock que ves es el que hay.
Lo vendido en tienda y en el ecommerce descuenta del mismo stock, al momento.
Referencias sin rotación identificadas: libera espacio y caja con datos, no con corazonadas.
Las 30 referencias que llevan 6 meses sin venderse aparecen en el informe, con su valor inmovilizado.
Recuentos guiados y descuadres detectados pronto, no en el cierre anual.
El descuadre de la referencia C-058 salta en la semana, cuando aún se puede rastrear qué pasó.
Tres piezas que convierten tu histórico de ventas en decisiones de compra con margen.
Ventas, temporadas y plazos de cada proveedor: el sistema aprende tu ritmo real, no promedios.
Cuánto vas a vender de cada referencia y cuándo se agota, con la campaña y la estación en cuenta.
Alertas con margen y propuestas de pedido listas: tú apruebas, el sistema tramita.
Las referencias que venden nunca a cero; las que no venden, detectadas.
Bebidas y perecederos con merma vigilada y pedidos al ritmo de la temporada.
Las piezas de rotación siempre a mano y el capital no se duerme en estanterías.
Caducidades vigiladas y stock de lo crítico garantizado.
Miles de referencias con previsión por obra y por temporada.
Multialmacén con traspasos sugeridos: el stock donde se vende, no donde sobra.
Mueve los controles con tus datos reales. La cuenta la haces tú.
Estimación orientativa sobre tus propios datos: horas = gestiones × % manual × minutos. No es una promesa comercial. Las ventas perdidas por rotura y el capital inmovilizado van aparte, y suelen ser el número grande.
Cada mes ves la previsión frente a lo vendido. Sin fe ciega.
El sistema propone; la firma sigue siendo tuya.
Histórico y márgenes cifrados y alojados en la UE.
Equipo de Murcia, trato de cercanía y sin tecnicismos.
Las facturas de proveedor, contabilizadas sin teclear.
Ver servicioAlbaranes y certificados archivados y encontrables.
Ver servicioReservas, papeles, inventario y reuniones: el trabajo invisible, automatizado.
Ver el frente completo«Ni estanterías muertas ni ventas perdidas por falta de stock. El almacén que avisa antes.»
30 minutos por videollamada. Salimos con una lista priorizada de qué automatizar y cuánto te ahorraría. Sin compromiso y sin tecnicismos.
Reserva tu diagnóstico