Accesos, contrato, guía y agenda preparados automáticamente desde la firma de la oferta: la persona llega y todo funciona, y RRHH no persigue a nadie.












Todos hemos visto ese primer día: el ordenador sin preparar, los accesos «pedidos», el contrato en el limbo y la nueva incorporación tomando café mientras alguien de RRHH persigue a sistemas por el pasillo. Mala primera impresión, y semanas hasta rendir.
El onboarding automatizado ejecuta la checklist entera desde que se firma la oferta: cuentas, accesos, firma del contrato, guía y agenda del día 1. Las personas quedan libres para lo que sí importa: recibir bien a la persona.
Email, herramientas y permisos creados según el puesto, la víspera de empezar. Y revocados a la salida.
El comercial nuevo llega con CRM, email y chat funcionando; el día que se va, todo se cierra solo.
Alta, contrato y anexos enviados a firma con recordatorios automáticos y archivo en su expediente.
Nadie empieza sin contrato firmado: si no firma, el recordatorio llega solo y RRHH lo ve en el panel.
Guía de equipo, herramientas y cultura entregada antes del día 1, con las dudas frecuentes respondidas.
La nueva incorporación llega sabiendo quién es quién, dónde se come y cómo pedir vacaciones.
Bienvenida, presentaciones y formaciones agendadas solas, con el equipo avisado.
El responsable recibe el recordatorio de la bienvenida y la sala reservada. Nada improvisado.
Un canal donde preguntar lo que da corte preguntar, respondido al momento con vuestra documentación.
«¿Cómo pido material?» se responde solo; la persona no se guarda la duda ni molesta a nadie.
Hitos de la incorporación con seguimiento: sabes cuánto tarda cada puesto en rendir y dónde se atasca.
Si los comerciales tardan 6 semanas en su primera venta y el cuello es la formación de producto, lo ves.
Cada fase con sus tareas automatizadas y su parte humana. La máquina prepara; las personas reciben.
Contrato, accesos, equipo y bienvenida preparados solos desde que se firma la oferta.
Agenda, presentaciones y formación inicial guiadas paso a paso, sin perseguir a nadie.
Seguimiento con hitos y feedback: time-to-productivity medido, no intuido.
Si contratas cada mes, el alta deja de ser un proyecto artesanal cada vez.
Hostelería y campañas: decenas de altas en días, todas completas.
Técnicos operativos desde el primer día, con accesos y rutas listos.
El itinerario formativo se asigna y se sigue solo por puesto.
Certificados, EPIs y formaciones obligatorias documentados sin excepción.
Cada tienda incorpora igual de bien: el estándar viaja solo.
Mueve los controles con tus datos reales. La cuenta la haces tú.
Estimación orientativa sobre tus propios datos: horas = movimientos × % repetible × minutos. No es una promesa comercial. Las semanas de productividad perdida por un mal arranque van aparte.
Expedientes cifrados, accesos por rol y RGPD laboral.
Se automatiza el papeleo, no la acogida. Eso lo hacéis vosotros.
Panel con cada alta y su estado: lo pendiente se ve y avisa.
Equipo de Murcia, trato de cercanía y sin tecnicismos.
Expedientes de empleados ordenados, con permisos y RGPD.
Ver servicioLas reuniones de seguimiento, documentadas solas.
Ver servicioReservas, papeles, inventario y reuniones: el trabajo invisible, automatizado.
Ver el frente completo«La primera semana decide cuánto rinde y cuánto se queda. Que nadie empiece esperando accesos.»
30 minutos por videollamada. Salimos con una lista priorizada de qué automatizar y cuánto te ahorraría. Sin compromiso y sin tecnicismos.
Reserva tu diagnóstico